Traed todos los diezmos al alfolí y haya
alimento en mi casa; y probadme ahora en
esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os
abriré las ventanas de los cielos, y
derramaré sobre vosotros bendición hasta
que sobreabunde. Reprenderé también por
vosotros al devorador, y no os destruirá el
fruto de la tierra, ni vuestra vid en el
campo será estéril, dice Jehová de los
ejércitos. Malaquías 3:10 y 11
La palabra de Dios no torna atrás vacía y lo que Dios dice
lo cumple. Cuando somos obedientes a Dios y lo ponemos
a Él primero vemos que todas las áreas de nuestra vida son
bendecidas. Nuestras finanzas son bendecidas por causa de
nuestra acción de obediencia y el poder de Dios derramado
en nuestra vida. Dios nos dá la sabiduría necesaria para
administrar nuestras finanzas y a su vez ir aumentando las
mismas. Creemos que Dios tiene cuidado de nuestras
finanzas y que nos hace prosperar. Que se abren las
ventanas de los cielos a favor nuestro cuando cumplimos su
Palabra. En el nombre de Jesús. Amén.
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