viernes, 29 de diciembre de 2023
jueves, 28 de diciembre de 2023
miércoles, 27 de diciembre de 2023
martes, 26 de diciembre de 2023
viernes, 22 de diciembre de 2023
jueves, 21 de diciembre de 2023
martes, 19 de diciembre de 2023
jueves, 14 de diciembre de 2023
TUS EMOCIONES
TUS EMOCIONES
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo
pensamiento en ti persevera; porque en ti ha
confiado.
IsaÃas 26:3
En la medida que confesamos, repetimos y hacemos parte
de nosotros esta verdad como creyentes en Jesús, junto con
nuestra vida de oración, congregándonos y la lectura de la
palabra veremos que nuestras emociones se estabilizan y
son emociones saludables. Emociones balanceadas por el
poder de la Palabra de Dios en nuestra alma.
En el nombre de Jesús. Amén.
miércoles, 13 de diciembre de 2023
martes, 12 de diciembre de 2023
viernes, 8 de diciembre de 2023
jueves, 7 de diciembre de 2023
miércoles, 6 de diciembre de 2023
martes, 5 de diciembre de 2023
lunes, 4 de diciembre de 2023
viernes, 1 de diciembre de 2023
jueves, 30 de noviembre de 2023
miércoles, 29 de noviembre de 2023
martes, 28 de noviembre de 2023
lunes, 27 de noviembre de 2023
viernes, 17 de noviembre de 2023
jueves, 16 de noviembre de 2023
martes, 14 de noviembre de 2023
viernes, 10 de noviembre de 2023
miércoles, 8 de noviembre de 2023
lunes, 6 de noviembre de 2023
viernes, 27 de octubre de 2023
lunes, 23 de octubre de 2023
lunes, 16 de octubre de 2023
viernes, 13 de octubre de 2023
viernes, 29 de septiembre de 2023
lunes, 25 de septiembre de 2023
jueves, 21 de septiembre de 2023
EN TU NACIÓN
Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi
nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi
rostro, y se convirtieren de sus malos
caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y
perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
2 Crónicas 7:14
Confieso con fe que mi nación se humilla en el nombre de
Jesús, y es un pueblo que ora y busca el rostro de Cristo, se
arrepienten de sus malos caminos y caminan en el camino
de la verdad de Jesús. Dios nos oirá, perdonará nuestros
pecados y sanará nuestra tierra en el nombre poderoso de
Jesucristo Señor nuestro. Amén.
miércoles, 20 de septiembre de 2023
EN TU PRÓJIMO
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con
todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
toda tu mente. Este es el primero y grande
mandamiento. Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Mateo 22:37, 38 y 39
Yo declaro con fe que amo a mi prójimo no solamente de
labios sino también de corazón y a su vez expresado con
acciones de bendición para con mi prójimo. Lo creo y sé
que veré este fruto en mi vida en el nombre de Jesús.
Amén.
jueves, 7 de septiembre de 2023
EN TUS FINANZAS
Traed todos los diezmos al alfolà y haya
alimento en mi casa; y probadme ahora en
esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os
abriré las ventanas de los cielos, y
derramaré sobre vosotros bendición hasta
que sobreabunde. Reprenderé también por
vosotros al devorador, y no os destruirá el
fruto de la tierra, ni vuestra vid en el
campo será estéril, dice Jehová de los
ejércitos. MalaquÃas 3:10 y 11
La palabra de Dios no torna atrás vacÃa y lo que Dios dice
lo cumple. Cuando somos obedientes a Dios y lo ponemos
a Él primero vemos que todas las áreas de nuestra vida son
bendecidas. Nuestras finanzas son bendecidas por causa de
nuestra acción de obediencia y el poder de Dios derramado
en nuestra vida. Dios nos dá la sabidurÃa necesaria para
administrar nuestras finanzas y a su vez ir aumentando las
mismas. Creemos que Dios tiene cuidado de nuestras
finanzas y que nos hace prosperar. Que se abren las
ventanas de los cielos a favor nuestro cuando cumplimos su
Palabra. En el nombre de Jesús. Amén.
A fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
Ministerio de Pablo a los gentiles
24 Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; 25 de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, 26 el misterio que habÃa estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, 27 a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, 28 a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabidurÃa, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; 29 para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mÃ.
De Colosenses 1.
miércoles, 6 de septiembre de 2023
El amor hacia los enemigos
El amor hacia los enemigos
(Lc. 6.27-36)
38 OÃsteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
43 OÃsteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también asà los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
De Mateo
martes, 5 de septiembre de 2023
Jesús, El Buen Pastor
Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que antes de mà vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9 Yo soy la puerta; el que por mà entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Asà que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mÃas me conocen, 15 asà como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. 16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. 17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mà mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibà de mi Padre.
19 Volvió a haber disensión entre los judÃos por estas palabras. 20 Muchos de ellos decÃan: Demonio tiene, y está fuera de sÃ; ¿por qué le oÃs? 21 DecÃan otros: Estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?
De Juan 10
viernes, 1 de septiembre de 2023
Jesús sana a un ciego de nacimiento
Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus discÃpulos, diciendo: RabÃ, ¿quién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego? 3 Respondió Jesús: No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. 4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el dÃa dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. 5 Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. 6 Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, 7 y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo. 8 Entonces los vecinos, y los que antes le habÃan visto que era ciego, decÃan: ¿No es este el que se sentaba y mendigaba? 9 Unos decÃan: Él es; y otros: A él se parece. Él decÃa: Yo soy. 10 Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos? 11 Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibà la vista. 12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? Él dijo: No sé.
Los fariseos interrogan al ciego sanado
13 Llevaron ante los fariseos al que habÃa sido ciego. 14 Y era dÃa de reposo[a] cuando Jesús habÃa hecho el lodo, y le habÃa abierto los ojos. 15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo habÃa recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. 16 Entonces algunos de los fariseos decÃan: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el dÃa de reposo.[b] Otros decÃan: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y habÃa disensión entre ellos. 17 Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
18 Pero los judÃos no creÃan que él habÃa sido ciego, y que habÃa recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que habÃa recibido la vista, 19 y les preguntaron, diciendo: ¿Es este vuestro hijo, el que vosotros decÃs que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora? 20 Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que este es nuestro hijo, y que nació ciego; 21 pero cómo vea ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sà mismo. 22 Esto dijeron sus padres, porque tenÃan miedo de los judÃos, por cuanto los judÃos ya habÃan acordado que si alguno confesase que Jesús era el MesÃas, fuera expulsado de la sinagoga. 23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él.
24 Entonces volvieron a llamar al hombre que habÃa sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25 Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26 Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? 27 Él les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oÃr; ¿por qué lo queréis oÃr otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discÃpulos? 28 Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discÃpulo; pero nosotros, discÃpulos de Moisés somos. 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ese, no sabemos de dónde sea. 30 Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mà me abrió los ojos. 31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye. 32 Desde el principio no se ha oÃdo decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. 33 Si este no viniera de Dios, nada podrÃa hacer. 34 Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.
Ceguera espiritual
35 Oyó Jesús que le habÃan expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? 36 Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? 37 Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. 38 Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró. 39 Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. 40 Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oÃr esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? 41 Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendrÃais pecado; mas ahora, porque decÃs: Vemos, vuestro pecado permanece.
De Juan 9
jueves, 31 de agosto de 2023
La preexistencia de Cristo
48 Respondieron entonces los judÃos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio? 49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis. 50 Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga. 51 De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte. 52 Entonces los judÃos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte. 53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo? 54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mà mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decÃs que es vuestro Dios. 55 Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, serÃa mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra. 56 Abraham vuestro padre se gozó de que habÃa de ver mi dÃa; y lo vio, y se gozó. 57 Entonces le dijeron los judÃos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? 58 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. 59 Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.
De Juan 8
martes, 29 de agosto de 2023
Predicción de la apostasÃa - Un buen ministro de Jesucristo
Pero el EspÃritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espÃritus engañadores y a doctrinas de demonios; 2 por la hipocresÃa de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. 4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.
Un buen ministro de Jesucristo
6 Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. 7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. EjercÃtate para la piedad; 8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. 9 Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. 10 Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.
11 Esto manda y enseña. 12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espÃritu, fe y pureza. 13 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. 14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecÃa con la imposición de las manos del presbiterio. 15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. 16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.
De 1 Timoteo 4.
viernes, 25 de agosto de 2023
EN TU EMPLEO
Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que
todo lo que él hacÃa, Jehová lo hacÃa
prosperar en su mano.
Génesis 39:3
Declaramos que todo lo que realizamos en nuestros
negocios, empleo, labores, trabajos y los planes que
emprendamos. Por causa de nuestra obediencia, la
misericordia y la Palabra de Dios en nuestra vida. Veremos
que el Señor hace prosperar lo que hagamos con nuestras
manos. En el nombre de Jesús. Amén.
El juzgar a los demás
(Lc. 6.37-38,41-42)
No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medÃs, os será medido. 3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquà la viga en el ojo tuyo? 5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.
De Mateo 7
jueves, 24 de agosto de 2023
EN TU FAMILIA
Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
Josue 24:15
Creemos con fe que toda mi casa le sirve al Señor. Tengo
una familia salva, renovada en Cristo y sirviendo en su
ministerio en la Iglesia. No tengo duda por lo que veo
ahora, sino que creo lo que Dios ha dicho. Se que se hará
realidad y yo disfrutaré junto a ellos las hermosas
bendiciones de tener una relación con Jesús. Lo declaro en
nombre poderoso de Jesucristo mi Señor. Amén.
POR SALVACIÓN
Mas no ruego solamente por éstos, sino
también por los que han de creer en mà por la
palabra de ellos,
Juan 17:20
Declaramos salvación para todas las personas que han de
creer la palabra de Dios que predicamos y anunciamos a
toda persona que tengamos la oportunidad de exponerlos a
la verdad. Sabemos que somos luz en medio de las tinieblas
y que la luz de Cristo alumbra para salvación y restauración
de las almas. Lo creemos y lo declaramos con nuestros
labios en el nombre de Jesús. Amén.
Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.
Juan 3:16
miércoles, 23 de agosto de 2023
A los cuales es preciso tapar la boca
10 Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, 11 a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. 12 Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos. 13 Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe, 14 no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. 15 Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. 16 Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.
De Tito 1.
Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres
Pedro y Juan son perseguidos
17 Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; 18 y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. 19 Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: 20 Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida. 21 Habiendo oÃdo esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban.
Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traÃdos. 22 Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso, 23 diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro. 24 Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban en qué vendrÃa a parar aquello. 25 Pero viniendo uno, les dio esta noticia: He aquÃ, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo. 26 Entonces fue el jefe de la guardia con los alguaciles, y los trajo sin violencia, porque temÃan ser apedreados por el pueblo.
27 Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, 28 diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. 29 Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. 30 El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. 31 A este, Dios ha exaltado con su diestra por PrÃncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. 32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el EspÃritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.
33 Ellos, oyendo esto, se enfurecÃan y querÃan matarlos. 34 Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles, 35 y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres. 36 Porque antes de estos dÃas se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A este se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecÃan fueron dispersados y reducidos a nada. 37 Después de este, se levantó Judas el galileo, en los dÃas del censo, y llevó en pos de sà a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecÃan fueron dispersados. 38 Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; 39 mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios.
40 Y convinieron con él; y llamando a los apóstoles, después de azotarlos, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad. 41 Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre. 42 Y todos los dÃas, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
De Hechos 5.
¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio autoridad para hacer estas cosas?
27 Volvieron entonces a Jerusalén; y andando él por el templo, vinieron a él los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos, 28 y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio autoridad para hacer estas cosas? 29 Jesús, respondiendo, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme, y os diré con qué autoridad hago estas cosas. 30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres? Respondedme. 31 Entonces ellos discutÃan entre sÃ, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creÃsteis? 32 ¿Y si decimos, de los hombres…? Pero temÃan al pueblo, pues todos tenÃan a Juan como un verdadero profeta. 33 Asà que, respondiendo, dijeron a Jesús: No sabemos. Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.
De Marcos 11.
¿Quién dicen los hombres que soy yo?
La confesión de Pedro
(Mt. 16.13-20; Lc. 9.18-21)
27 Salieron Jesús y sus discÃpulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discÃpulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? 28 Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, ElÃas; y otros, alguno de los profetas. 29 Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decÃs que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo. 30 Pero él les mandó que no dijesen esto de él a ninguno.
De Marcos 8.
Mateo 12
Los discÃpulos recogen espigas en el dÃa de reposo
(Mr. 2.23-28; Lc. 6.1-5)
12 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un dÃa de reposo;[a] y sus discÃpulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. 2 Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquà tus discÃpulos hacen lo que no es lÃcito hacer en el dÃa de reposo.[b] 3 Pero él les dijo: ¿No habéis leÃdo lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; 4 cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lÃcito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? 5 ¿O no habéis leÃdo en la ley, cómo en el dÃa de reposo[c] los sacerdotes en el templo profanan el dÃa de reposo,[d] y son sin culpa? 6 Pues os digo que uno mayor que el templo está aquÃ. 7 Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenarÃais a los inocentes; 8 porque el Hijo del Hombre es Señor del dÃa de reposo.[e]
El hombre de la mano seca
(Mr. 3.1-6; Lc. 6.6-11)
9 Pasando de allÃ, vino a la sinagoga de ellos. 10 Y he aquà habÃa allà uno que tenÃa seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lÃcito sanar en el dÃa de reposo?[f] 11 Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si esta cayere en un hoyo en dÃa de reposo,[g] no le eche mano, y la levante? 12 Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lÃcito hacer el bien en los dÃas de reposo.[h] 13 Entonces dijo a aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y le fue restaurada sana como la otra. 14 Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle.
El siervo escogido
15 Sabiendo esto Jesús, se apartó de allÃ; y le siguió mucha gente, y sanaba a todos, 16 y les encargaba rigurosamente que no le descubriesen; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta IsaÃas, cuando dijo:
18 He aquà mi siervo, a quien he escogido;
Mi Amado, en quien se agrada mi alma;
Pondré mi EspÃritu sobre él,
Y a los gentiles anunciará juicio.
19 No contenderá, ni voceará,
Ni nadie oirá en las calles su voz.
20 La caña cascada no quebrará,
Y el pábilo que humea no apagará,
Hasta que saque a victoria el juicio.
21 Y en su nombre esperarán los gentiles.
La blasfemia contra el EspÃritu Santo
(Mr. 3.20-30; Lc. 11.14-23)
22 Entonces fue traÃdo a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veÃa y hablaba. 23 Y toda la gente estaba atónita, y decÃa: ¿Será este aquel Hijo de David? 24 Mas los fariseos, al oÃrlo, decÃan: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, prÃncipe de los demonios. 25 Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sà mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sà misma, no permanecerá. 26 Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sà mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? 27 Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. 28 Pero si yo por el EspÃritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. 29 Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa. 30 El que no es conmigo, contra mà es; y el que conmigo no recoge, desparrama. 31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el EspÃritu no les será perdonada. 32 A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el EspÃritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero. 33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. 34 ¡Generación de vÃboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. 36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el dÃa del juicio. 37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.
La generación perversa demanda señal
(Lc. 11.29-32)
38 Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal. 39 Él respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. 40 Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres dÃas y tres noches, asà estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres dÃas y tres noches. 41 Los hombres de NÃnive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquà más que Jonás en este lugar. 42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oÃr la sabidurÃa de Salomón, y he aquà más que Salomón en este lugar.
El espÃritu inmundo que vuelve
(Lc. 11.24-26)
43 Cuando el espÃritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. 44 Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salÃ; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. 45 Entonces va, y toma consigo otros siete espÃritus peores que él, y entrados, moran allÃ; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Asà también acontecerá a esta mala generación.
La madre y los hermanos de Jesús
(Mr. 3.31-35; Lc. 8.19-21)
46 Mientras él aún hablaba a la gente, he aquà su madre y sus hermanos estaban afuera, y le querÃan hablar. 47 Y le dijo uno: He aquà tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar. 48 Respondiendo él al que le decÃa esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? 49 Y extendiendo su mano hacia sus discÃpulos, dijo: He aquà mi madre y mis hermanos. 50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.


